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5 enseñanzas que nos deja el liderazgo de Luis Fernando Camacho

25 Nov 2019 10 11 00

Escrito por:

Lic. Pablo Velásquez

Primero que nada, debo decir que es un gusto poder escribir este artículo después de estos 21 días que vivimos en Bolivia, llenos tensión, lucha y esperanza. Hoy escribo en medio de un proceso de transición hacia una Bolivia libre y democrática. Esto es el fruto de una lucha en la cual todos y cada uno de nosotros desde distintos lugares, perspectivas y ciudades aportamos lo que pudimos como pudimos para lograr un objetivo en común; la recuperación de nuestra democracia, y si bien la contienda aún no ha terminado porque hay ciudades como La Paz y Cochabamba que siguen luchando por nuestros derechos hoy podemos decir que en todo este proceso que se está viviendo hacia una verdadera democracia, han surgido muchos liderazgos que el país venía hace años necesitando.

Hoy hablaremos de un liderazgo en particular, que de una u otra manera nos marcó a todos, y este es el liderazgo de Luis Fernando Camacho, un líder que logróINSPIRAR Y REPRESENTARa todos los bolivianos como quizás nadie nunca lo había hecho.

En este artículo te dejamos las cinco grandes enseñanzas de liderazgo que nos dejó Luis Fernando Camacho relacionadas en como lograr inspirar a tantas personas y a transformar el entorno en el cuál ellas se desenvolvían.

  • Liderar con el ejemplo.
  • Desde un principio esto quedó clarísimo, Luis Fernando Camacho desde el día uno que decide ponerse al frente de esta lucha en Bolivia fue congruente todo el tiempo cumpliendo este principio básico: SOY LO QUE DIGO QUE SOY y HAGO LO QUE DIGO QUE VOY A HACER.

    Como líder tú no le puedes pedir a la gente lo que tú no haces y no le puedes pedir que sea lo que tú no eres. Si tus acciones no son congruentes con tus palabras y viceversa, nadie creerá en ti.

    Recuerdo que, en los primeros días del paro cívico, cuando había mucha incertidumbre en las calles, Luis Fernando Camacho salía temprano en la mañana hasta altas horas de la madrugada visitando cada punto de bloqueo, estando presente en la lucha y motivando a la gente a seguir, a creer, diciéndoles: VAMOS QUE SE PUEDE. Eran aproximadamente las dos de la madrugada cuando llegó al punto de bloqueo en el que yo me encontraba, el ya había estado más de 16 horas en las calles y cuando nos ve nos dice: ÁNIMO SEÑORES. ÁNIMO QUE SE PUEDE Y LO VAMOS A LOGRAR. VAMOS A RECUPERAR NUESTRA DEMOCRACIA. Justo antes de que él llegara yo estaba por abandonar mi punto de bloqueo, estaba cansado, desgastado pero verlo a él, con una sonrisa y con tanta garra y seguridad me levantaron, me dije: si él puede, porque yo no, si él está ahí luchando, yo tengo que estar aquí también. Su ejemplo me inspiró. Me motivó a seguir.

    Otro momento crucial en el cual su liderazgo a través del ejemplo fue evidente fue cuando él decide llevar la carta de renuncia del presidente a la ciudad de La Paz. Ver como sus palabras se convertían en acciones era estremecedor y emocionante. Este hombre con el ejemplo no dejaba de enseñarnos que había que seguir y seguir. Por medio del ejemplo Luis Fernando Camacho sembró esperanza, ganó credibilidad y avivó la llama de lucha por la democracia.

    2.- La habilidad para integrar a los demás hacia un objetivo común.

    Otra enseñanza que nos deja el liderazgo de Luis Fernando Camacho es la tremenda capacidad que tuvo para unir a toda Bolivia a lograr un mismo objetivo. Muchas veces como líderes creemos que la gente se va a comprometer con el objetivo que queremos lograr solo por decírselo pero no es así, la gente necesita mucho más que saber hacia donde vamos. El compromiso debe mostrarse con acciones, nuestros equipos deben vernos luchar por nuestros objetivos para ellos también sentirse motivados a hacerlo pero para esto debemos involucrar a las personas con el objetivo y esto lo vimos claramente con Camacho, quien hizo algo que hace meses atrás era impensable en Bolivia, propicio la unión del país y alineó a distintos grupos sociales y políticos a luchar por una misma causa. ¿Cómo lo hizo? Empatizando con los sectores, escuchándolos, entendiendo que no todos veían las cosas de la misma forma pero que si todos entendíamos que teníamos un problema en común podíamos luchar juntos por un mismo objetivo.

    Líderes, jamás en la vida esperen que todos se suban al camino del objetivo con la misma intensidad que ustedes solo por compartírselos y ya. No, cada colaborador tiene un ritmo, tiene una forma de ver las cosas, tiene una manera de ser, tiene sus necesidades y sus propios problemas. Entonces hay que entender desde donde ve cada quien las cosas y desde ahí motivarlos hacia lograr los objetivos.

    Camacho creó tal unidad en el país que de pronto todos querían ser parte de esa Bolivia unida.

    3.- Asumir riesgos.

    Otra gran lección que nos deja Luis Fernando Camacho es a asumir riesgos. Un líder verdadero es el que siempre está en frente y no tiene miedo a arriesgarlo todo.

    Obviamente como humano antes que líder, al tomar riesgos algunas veces pierdas y otras ganas. Camacho durante este periodo tuvo varios errores, como es normal y como suele pasar, nada extraordinario, pero lo más maravilloso de esto es que Camacho nos enseñó que no importan los errores que cometas sino como los afrontas. Asumir riesgos no es gratis y si fracasas no importa, lo realmente relevante es ver como sales a flote par seguir adelante y asumiendo riesgos. Un verdadero líder se atreve a caerse, pero lo que no puede permitirse es quedarse en el piso, tiene que saber como levantarse.

    4.- Empoderar.

    Luis Fernando Camacho tuvo un liderazgo tan fuerte en tan poco tiempo que logró empoderar a todo un pueblo. Cuando hablamos de empoderar hablamos de darle poder a nuestros colaboradores para que tomen sus propias decisiones y hagan lo que tienen que hacer para resolver los problemas que se interpongan entre ellos y el objetivo principal.

    Cuando Camacho empezó a trabajar desde La Paz en la ciudad de Santa Cruz la lucha siguió su curso, la gente estaba decidida y enfocada Todos estaban trabajando en continuar con el movimiento que el había iniciado.

    EMPODERÓ. Y ESO NO SE HACE DE LA NOCHE A LA MAÑANA. No es fácil y solo los líderes íntegros lo logran.

    5.- Creer en ti mismo.

    Es fundamental que un líder nunca deje de creer, en él mismo y en su objetivo y Luis Fernando Camacho nos lo demostró. Él siempre creyó que la democracia se podía recuperar, que el objetivo se podía lograr y eso fue lo que llevó a la gente a no rendirse, a seguir adelante, a tener esperanza.

    Luis Fernando Camacho apareció en la vida de los bolivianos cuando más lo necesitábamos, nos deja una gran enseñanza de liderazgo y perseverancia.

    Una vez más, para mi es un placer poder escribir este artículo y dar mi humilde punto de vista desde mi profesión sobre los grandes acontecimientos que sufrió nuestro país en este último mes.

    Solo me resta decir: gracias a estos grandes líderes por enseñarnos tanto.